jueves, 12 de agosto de 2010

El circulo se cierra

Matrix. Creo que todos conocemos la escena de Matrix en la que el protagonista se dobla hacia atras esquivando en una postura imposible (no para un buen yogui) la bala que le acaban de disparar. Es un momento en que vemos pasar el tiempo mas despacio de lo normal. Nos da tiempo a pensar, mientras la bala se acerca a camara lenta y pasa por encima de Keanu Reeves.
En Londres con la guapisima Fer. Huy cuando vea esto David...

Algo asi me paso al abrirse la puerta del ascensor del edificio numero 15 de Hillmarton Road y ver a David a la puerta de su casa. En los escasos 5 pasos que di para saludarle en un gran abrazo como los que tanto me gusta dar a mis amigos, me dio tiempo a pensar mucho. Vi como se completaba el viaje que habiamos empezado en el mismo portal, en el mismo piso de Londres 14 meses antes. Cansado, la adrenalina me hizo revitalizarme al volver a ver a los ultimos amigos que vimos antes de empezar nuestra pequeña odisea de dar la vuelta al mundo. Unos amigos, David y Fer, que tan amablemente nos han acogido en la city y a los que hemos llevado muy dentro en nuestro viaje, como a tanta gente genial que nos ha ayudado, consciente e inconscientemente. Porque todos, todos nos habeis ayudado de alguna forma. Unos nos habeis ofrecido alojamiento, otros comentarios en este blog o en la galeria de fotos de Andy, otros con algun e-mail o comentario en Facebook, muchos con un buen rato de conversacion, algunos ignorandonos, muy muy pocos haciendonos pasar un mal rato... pero todos, absolutamente todos nos habeis ayudado a que nuestro sueño se haya convertido en realidad.

Todo esto y mas se me paso por la cabeza en 5 cortos pasos.

Esta claro a donde vamos, ¿no?
Pero llevaba ya un tiempo dandole vueltas. Desde que entramos a Tailandia por el norte, desde Laos, la sensacion de que esto se acababa era constante. Veiamos que nos quedaban muchisimas cosas por hacer y poco tiempo, unas dos semanas para conocer este pequeño pedacito de Tailandia, el triangulo formado entre Chiang Rai, Pai y Chiang Mai, tres ciudades bastante turisticas, plagadas de mochileros como nosotros en busca de trekking por las montañas, rafting por los marrones rios de la estacion lluviosa, excursiones en elefante entre campos de arroz, visitas a pueblos habitados por antiguas tribus de las montañas (muchos con movil, eso si), compras en los interminables bazares y mercados callejeros de ropa de marca mas falsa que un euro de chocolate, atardeceres en terrazas cerveza Chang en mano...

Y aunque hicimos muchas de estas cosas, y mas, me voy de Tailandia con la sensacion de que no hicimos demasiadas cosas. Seguramente una de las razones es porque ya estamos algo cansados de dar tantas vueltas, de buscar transporte, de que preguntes "¿A que hora sale el bus?" y te contesten con un sonoro "Si", de intentar que no nos timen con los precios, de buscar alojamiento, de cuadrar nuestro ya exiguo presupuesto diario dentro de la ecuacion hotel+comida+transporte+cafecito+algo hay que hacer ya que estamos aqui...

Hasta los turistas se paran al sonar el himno tailandes.
Pero como siempre, Tailandia tambien nos ha dejado un muy buen sabor de boca. La gente es en general amable, sonrien e intentan ayudarte, la comida esta muy buena y puedes elegir comida vegetariana mas o menos facilmente, los paisajes del norte son de un verde intenso, esta relativamente limpio y la gente conduce mas o menos bien vistos los estandares asiaticos.

Ahi esta la carcel de mujeres de Chiang Mai.
Empezamos por pasar unos dias en Chiang Rai, que muchos nos dijeron que es mucho mejor que la mas turistica Chiang Mai. La verdad es que a mi personalmente me gusto mas Chiang Mai. Sus interminables mercados callejeros le dan un toque unico. Por supuesto que despues de recorrer centenares de tiendecitas durante horas, acabas agotado. Pero a veces es divertido sentarse en una terracita a ver como los turistas intentan sacar un buen precio por una camiseta mientras el vendedor se queja de que eso es muy poco dinero y pide por favor que le ofrezcan un poco mas. Y en nuestro ultimo dia decidimos regalarnos un masaje tailandes en la carcel de mujeres de Chiang Mai. Ademas de recibir un buen masaje de una hora, ayudas a que las mujeres tengan una salida profesional al terminar su condena. Y lo que ganan va a un fondo que reciben cuando son libres. Muy buena idea!

Asi que Chiang Rai nos parecio una pequeña ciudad con un centro algo interesante, con un mercado nocturno, una zona de puestos de comida en una plaza y musica en directo para los turistas y algunos locales que se sientan a tomar cerveza o cenan al son de versiones de los Beatles o los Eagles. Aparte de eso, poco nos ofrecio Chiang Rai.

Pai tambien ofrece tranquilidad...
Pai, un pequeño paraiso de mochileros y post-hippies que iban a escapar de las masas de Chiang Mai y Chiang Rai hace un monton de años, se ha convertido en un tranquilo y prospero pueblecito donde los turistas vamos en masa a perdernos y relajarnos para acabar todos juntos en una calle plagada de tiendas de artesania y ropa, restaurantes y agencias de deportes de aventura ofreciendo trekking y rafting. Nosotros nos decidimos por hacer un tour de dos dias de rafting bajando por un par de rios de aguas marrones y sin demasiados rapidos. Pero como siempre, la gente hizo el viaje diferente. Un grupo de cuatro chicas estadounidenses y una pareja de Manchester hicieron que los dos dias fueran una sucesion de risas y conversaciones interesantes a la luz de las velas del campamento en la selva donde pasamos la noche.

¡Que volvemos a Londres!
El dia 9 de agosto volamos de Chiang Mai a Kuala Lumpur. Y el dia 10 de Kuala Lumpur a Londres. Ahora estamos en casa de David y Fer, cansados de tantos vuelos y cambios horarios en tan solo dos dias, viendo un cielo nublado que nos da muy pocas ganas de salir a ver una ciudad, la gran ciudad de Londres que por otra parte ya hemos visitado y que no nos importa no hacerle demasiado caso. Con lo bien que se esta en casita, mirando alguna peli, leyendo algun libro en el sofa, calentito, tomando un te viendo el frio a la otra parte de la ventana...

13 horas de vuelo con estas maravillosas vistas.
Por cierto, no me he olvidado de escribir sobre el ultimo dia de nuestra vuelta al mundo. Combinaciones de vuelos hicieron que ese ultimo dia fuera en una de las peores ciudades que hemos visto en estos 14 meses: Kuala Lumpur. Ya nos habiamos olvidado de lo poco educados que son los malayos, de la cantidad de basura que hay por doquier, del incesante trafico de la ciudad y sobre todo del olor a suciedad que no deja de notarse alla donde vayas.

Ahora toca ver a amigos y familia en un par de semanas agotadoras que nos llevaran de Londres a Praga, a visitar al padre de Andy, lejos de Praga, a Alginet, mi pueblo, donde me esperan mi familia con comidas en las que no se como les voy a explicar nuestro casi vegetarianismo y mis amigos a los que tantas ganas tengo de ver, y finalmente a Barcelona, donde aun no sabemos seguro donde viviremos y nos espera una mudanza a plazos que no tengo ni idea de como haremos.

Lo hemos conseguido. Hemos dado la vuelta al mundo. Parece algo fuera de lo comun, pero ¿sabeis? No es tan dificil. Lo unico que hay que hacer es comprar un vuelo lo mas lejos posible. A partir de ahi todo sale rodado.